Por expreso deseo de Pedro, os hacemos llegar el siguiente mensaje:
Queridas gentes de LÓVA:
Me quedan horas o días de vida y es importante para mí no dejaros sin un mensaje de profundo agradecimiento.
Voy a ser breve y os voy a pedir tres cosas.
LÓVA empezó su viaje en forma de pequeña, mínima barquichuela, allá por 2005. Habéis convertido ese cascarón en un elegante bajel que surca sin miedo aguas ignotas, siempre hermosas y sorprendentes.
Ahí he sido yo feliz, fregando la cubierta, cocinando, escribiendo el cuaderno de bitácora o proponiendo nuevos rumbos. Tan feliz como cualquiera de los delfines que han saltado a nuestro lado, o las gaviotas que han volado con nuestros vientos, quietas y blanquísimas.
LÓVA me ha dado la felicidad absoluta y muero tan contento, agradecido y orgulloso como se pueda imaginar.
Os doy las gracias, compañeras y compañeros de viaje, y os deseo viajes cargados de descubrimientos.
Os pido tres cosas. La primera es que donéis a LÓVA una cuantía equivalente a un depósito de gasolina. LÓVA necesita energías renovables para surcar la crisis de la pandemia. Lo podéis hacer en esta cuenta:
Asociación LÓVA – CaixaBank ES7821006125872100059245
o en la web de LÓVA. El dinero, imprescindible y el mejor aprovechado del mundo, ha sido lo que ha mantenido esta aventura desde sus inicios.
La segunda es que sigáis explorando en el aula los caminos de LÓVA de la forma que más os beneficie.
Y la tercera es que me dediquéis un olelé como canción de despedida.
Os envío besos y abrazos y me voy con Peter Hoyle, a tocar el piano a cuatro manos.
Pedro Sarmiento