- Entre el 23 de septiembre y el 11 de octubre el Teatro Real ofrecerá 13 funciones de Manon Lescaut, de Giacomo Puccini, título que estuvo ausente 102 años de su escenario y que volverá en una nueva coproducción con la Ópera de Colonia, donde se estrenó el pasado año.
- El director de escena Carlos Wagner concibe la ópera como una “rueda de la fortuna”, en la que los acontecimientos se suceden vertiginosamente: un carrusel movido por la pasión, el deseo y el amor atrapa a los protagonistas en un implacable movimiento de eterno retorno.
- La escenografía de Frank Philipp Schlößmann y el vestuario de Jon Morrell evocan la sociedad opresiva y biempensante de los años 40 y 50, tomando como fuente de inspiración el neorrealismo italiano de Ossessione, de Visconti, y actualizando el encorsetado ambiente cortesano de Luis XIV, período en el que fue escrita la novela de Antoine-François Prévost que inspiró la ópera.
- En el foso estará el director honorario del Teatro Real, Nicola Luisotti, que inaugura por tercera vez una nueva temporada. Estará al frente de un reparto doble y del Coro y Orquesta Titulares, con su quinto título de Puccini en el Real, después de Turandot (en dos temporadas), Tosca, La bohème y Madama Butterfly.
- Se alternarán en los papeles principales Sondra Radvanovsky y Saioa Hernández (Manon Lescaut), Michael Fabiano y Jorge de León (Renato Des Grieux), Lucas Meachem y Szymon Mechlinski (Lescaut), Alejandro del Cerro y Albert Casals (Edmondo), secundados por Pietro Spagnoli, Mercedes Gancedo, Javier Franco, Javier Castañeda y Mikeldi Atxalandabaso.
- Mañana, 17 de septiembre, tendrá lugar en la Sala Gayarre, el primer encuentro Enfoques de la temporada, con Joan Matabosch (director artístico del Teatro Real), Nicola Luisotti (director musical de la producción), Carlos Wagner (director de escena de la producción) y Juan Lucas (director de la revista Scherzo).
- El 18 de octubre, domingo, a las 11:00 y a las 13:00 horas, se celebrarán en el Real Teatro de Retiro, las primeras sesiones de ¿Te suena Manon Lescaut?, talleres musicales familiares dirigidos por Fernando Palacios. Con el título Un amor romántico con lujo, pobreza, fiestas y cárceles, contarán con la participación de la soprano Marlín González y el pianista Carlos Alfonso Ferri.
- Las funciones de Manon Lescaut cuentan con el patrocinio de la Fundación BBVA.
Entre los días 23 de septiembre y 11 de octubre, el Teatro Real ofrecerá 13 funciones de Manon Lescaut, que estuvo más de un siglo ausente de su escenario. Paradójicamente, la ópera se presentó en el Real apenas nueve meses después de su estreno absoluto en Turín, en 1893, año en el que Verdi se despedía con su genial Falstaff, dando paso a los compositores que, con el impulso del verismo, trazaban ya los nuevos caminos de la gran tradición operística italiana.
El más importante de ellos fue, sin duda, Giacomo Puccini (1858-1924), que con Manon Lescaut, la tercera de sus diez óperas -después de La Villi y Edgar- revelaba ya algunos de los rasgos que definirían su producción futura: la sensibilidad para explorar la psicología femenina, la delicada expresividad melódica, el refinamiento y la riqueza de la orquestación -llena de geniales hallazgos tímbricos y armónicos- y una increíble capacidad para crear atmósferas dramatúrgicas, con personajes casi reales y tangibles que empatizan profundamente con el público.
L’histoire du chevalier des Grieux et de Manon Lescaut, de Antoine-François Prévost, publicada en 1731, inspiró tres óperas anteriores a la de Puccini: una de Auber (1865), otra de Ponchielli (1872) y la tercera, de Jules Massenet (1884), estrenada con éxito apenas nueve años antes (la misma novela inspiraría también a Hans Werner Henze en su Boulevard Solitude, ya en 1952).
El libreto de Manon Lescaut se resiente de su tormentosa redacción, en la que participaron varios autores, dejando la trama con elipses y saltos narrativos que, sin embargo, ensambla la poderosa música de Puccini, fluida y evocadora, articulando las distintas escenas con una orquestación de extrema eficacia narrativa.
El drama fatal de Manon podría reducirse a una frase del refranero popular: “quien todo lo quiere, todo lo pierde”. La bella y voluptuosa protagonista, con una personalidad impetuosa, voluble, contradictoria y compleja, no consigue renunciar al lujo y opulencia que la seducen, ni al amor que le ata a Des Grieux, que no puede ofrecerle la vida glamourosa y desahogada a la que aspira.
Para el director de escena Carlos Wagner, que debuta en el Teatro Real, Manon se aprovecha de sus relaciones licenciosas con hombres pudientes para financiar una vida económicamente desahogada con su verdadero amor, Des Grieux, incapaz de entenderla y sometido por su pasión hasta el desenlace fatal.
La producción, que evoluciona desde un cierto neorrealismo a la abstracción, se desarrolla sobre una estructura circular, una especie de carrusel de la vida en la que el tiovivo del primer acto da lugar a la intimidad de un boudoir, en el segundo; a la soledad de una cárcel, en el tercero, y a un descampado fantasmal en el final de la ópera.
La escenografía de Frank Philipp Schlößmann y el vestuario de Jon Morrell evocan la sociedad opresiva e hipócrita de los años 40 y 50 del siglo pasado, que guarda similitudes con el ambiente cortesano biempensante de la época de Luis XIV, durante la cual se publicó la novela de Prévost.
La producción, con ritmo y atmósfera cinematográficos, se nutre de distintas fuentes de inspiración, del neorrealismo italiano estetizante de Ossessione, de Visconti, a la intimidad de Eyes Wide Shut, de Kubrick, en la que el espectador presencia, como voyeur, el camino autodestructivo de una pareja.
Para dar voz y vida a la partitura de Puccini se alternarán dos repartos de grandes voces con Sondra Radvanovsky y Saioa Hernández (Manon Lescaut), Michael Fabiano y Jorge de León (Renato Des Grieux), Lucas Meachem y Szymon Mechlinski (Lescaut), Alejandro del Cerro y Albert Casals (Edmondo), secundados por Pietro Spagnoli, Mercedes Gancedo, Javier Franco, Javier Castañeda y Mikeldi Atxalandabaso.
Nicola Luisotti, que despidió la pasada temporada con Il trovatore, inaugura la presente dirigiendo su quinto título pucciniano al frente del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real, del que es director honorario.
Con la vuelta de Manon Lescaut, 102 años después de su última interpretación en el Teatro Real, se repara una incongruencia en la memoria artística del coliseo lírico madrileño, producto de su azarosa historia, que en los últimos 30 años se intenta normalizar.
Un año más la Fundación BBVA patrocina las funciones que inauguran la nueva temporada del Teatro Real, en este caso la vuelta de Manon Lescaut, en una nueva producción de alto voltaje emocional y artístico.



